domingo, 7 de julio de 2013

¿Cómo generar límites?

Crear reglas con anterioridad, explicándolas y estableciendo consecuencias lógicas. Es decir, señalando lo que se espera de él y de no cumplirlo dejarle claro que es su propia opción ser regañado y castigado. Un ejemplo de esto es decirle al niño: “En esta oportunidad vamos a estudiar hasta ‘x’ hora, por lo que tienes dos opciones, si trabajas puedes ver tu programa de televisión, si no, decidiste que no vas a verlo”, también se puede aplicar dejando que el menor realice una actividad a elección.

  • Los castigos-consecuencias deben ser de corta duración.
  • Proporcione alternativas para lograr lo que desea.
  • No califique al niño. Señale el problema, la conducta.
  • Sea firme, tranquilo, no grite y no se desespere.
  • Es importante la manera cómo se colocan los límites. Por ejemplo, si siempre se le habla con órdenes y amenazas, le está diciendo al mismo tiempo que no cree que él sea capaz.
  • No le dé sermones. Sea claro.
  • No sea repetitivo, necesita ver que usted actúa.
  • Sea comprensivo, valore los sentimientos y necesidades. Recuerde que establecer límites no quiere decir que le quitemos afecto.
  • Defina cuándo una conducta es aceptable o no. Es bueno ser específico.
  • Sea consistente.

¿Qué hacer y cómo actuar frente a las nuevas tecnologías?



El uso de internet y nuevas tecnologías han cambiado el estilo de vida de la mayoría de las personas. Hoy en día, adultos y niños manejan las redes sociales de manera casi innata. El problema es que el uso inadecuado de estas tecnologias puede provocar serios daños en el desarrollo cognitivo de los niños.
Gracias a internet se puede acceder a valiosa información de manera rápida y en cualquier parte de mundo, siendo una herramienta de trabajo necesaria para nuestro crecimiento como personas. Según el pediatra de Clínica Dávila, Dr. Gustavo Valderrama “ las principales ventajas de la exposición tecnológica de los niños son la integración al mundo tecnológico, el aumento del desarrollo intelectual simbólico y numérico, el aumento de la expresión comunicacional escrita y la adquisición temprana de pensamiento crítico discriminativo, entre otras”.
Sin embargo, debido a la fácil accesibilidad a estas tecnologías, es vital que los padres supervisen a sus hijos, ya que un mal uso de Internet puede provocar riesgos en el crecimiento y en la formación de los niños. El Dr. Valderrama explica que “el exceso de tecnología incurre en la idea de lo rápido, fácil y divertido, que socialmente y a largo plazo puede desencadenar sintomas sociales como distracción, irrespeto, impaciencia, búsqueda de la gratificación espontánea sin esfuerzo, egoísmo y consumismo extremo”.
Los tiempos exalerados asignados al uso de tecnología restan tiempo a otras actividades que el desarrollo de los niños requiere. Algunos ejemplos son la disminución de las horas de sueño, que son necesarias para la generación de hormonas de crecimiento; la disminución de tiempo dedicado al deporte, que es una actividad imprescindible para el desarrollo cardiovascular, pulmonar, inmunológico y músculo esquelético, además de ser fundamental para prevenir la obesidad infantil; la falta de contacto directo entre las personas, que genera aislamiento de los niños en sí mismos y una desadaptación social, etc.

A continuación el pediatra Dr. Gustavo Valderrama recomienda:
  • Mantener una comunicación mínima de al menos 15 minutos al día con nuestros niños, no es “estar con ellos”, sino hablar con ellos en forma humana, con confianza, calidad y tiempo.
  • Los padres deben hacer respetar los tiempos del juego, de imaginación, del deporte y del sueño.
  • Debe evitarse la exposición a tecnologías por más de dos horas al día.
  • El uso de tecnología siempre debe ser supervisado por los padres.
  • Los padres deben mostrar interés por las nuevas tecnologías para poder guiar a sus hijos en el uso de éstas.
  • Los padres deben estar al día con las tecnologías de “controles parentales” existentes para los distintos aparatos tecnológicos, evitando la exposición de sus hijos a contenidos no apropiados.
  • Son los padres los encargados de poner límites a la tecnología y hacerlos cumplir. Deben establecer que contenidos serán consultados, cuándo, dónde y cómo.
  • Frente a todo, debe desalentarse el uso de la tecnología durante los horarios de comida, de conversación, juegos, “regaloneo” y de resolución de problemas familiares.

Los ejercicios de relajación para niños

Además de salir temprano todos los días, estudiar y hacer las tareas del colegio, hoy en día se han sumado nuevos causantes de estrés y sobreestimulación en los niños como los videojuegos, más programas para niños en los medios, y por supuesto internet y las redes sociales.

Por eso, hoy más que nunca, es necesario brindar a los pequeños tiempo y alternativas para relajarse. Momentos en los que pueden estar a solas con su silencio, distender su cuerpo y su mente, ser conscientes de su individualidad y su valor.

Los ejercicios de relajación son muy usados, por ejemplo, en cursos de yoga para niños. De hecho, muchos de estos talleres infantiles han visto aumentar en número a sus pequeños alumnos, que asisten a sus clases buscando tranquilidad.

Al relajarse, el niño deja de estar tan atento a su entorno y puede ser más consciente de sí mismo, oye su respiración, percibe las partes de su cuerpo, imagina libremente y aprender a valorar su mundo interno.

De los muchos ejercicios de relajación diseñados especialmente para niños, hemos seleccionado algunos por su sencillez y facilidad para practicarlos en cualquier lugar, desde el aula hasta la sala de tu casa.

Busca la hora del día y el ambiente más adecuados antes de empezar y recuerda que las indicaciones deben ser dadas con una voz tierna, suave y pausada.

Frente al espejo

Juego por pareja en el que un niño se sitúa frente a otro. Uno de ellos es la persona que se mira al espejo y el otro es su reflejo.
El que se mira al espejo debe ir realizando gestos y acciones para que el espejo haga lo mismo. Debemos intentar que los niños realicen acciones suaves para que puedan ser fácilmente imitables.

La esponja

Este juego se hace por parejas. Uno de ellos está estirado en el suelo y el otro, junto a él, tendrá una pelota suave, blandita, que representará ser una esponja.
El que tiene la “esponja” recorre con ésta todo el cuerpo de su compañero, como si lo estuviera enjabonando.

A carcajadas

Dividimos a los niños en dos grupos. Uno de ellos debe intentar permanecer lo más serio posible mientras los otros hacen cosas para que se rían. El monitor debe contar la cantidad de niños que se ríen.
Hay un tiempo límite. Una vez llegado a él, se cambian los grupos y se vueve a comenzar. El grupo que logre estar más serio, gana.


Cuidado con los juegos bruscos




Es natural que como papás nos entusiasmemos al jugar con nuestros hijos. Pero muchas veces estos juegos se hacen bruscos y potencialmente peligrosos, sin que nos demos cuenta de las consecuencias internas que tienen en el niño, especialmente si son menores de 5 años.

Según recientes estudios, se ha descubierto que algunos juegos como lanzar al niño al aire o zarandearlo pueden acarrear efectos tan graves como hemorragias internas. Algunos papás creen que esto le gusta a su hijo al verlo
sonreir. Otros lo hacen en la creencia de que están "curtiéndolo" para que enfrente el futuro, cuando lo que están haciendo en realidad es predisponerlo a una vida precaria. Incluso muchos expertos lo consideran un maltrato por sus efectos.

Lamentablemente es muy común ver estos casos en las calles, parques y hospitales, donde los niños llegan con síntomas de
bebé sacudido como somnolencia, agresividad y desvanecimientos. Muchas veces estos síntomas no se relacionan con el juego brusco pues algunos, como las hemorragias, se detectan recién a los tres días.

A partir de ahora y cada vez que juegues con tu hijo, por favor toma en cuenta estas recomendaciones.

sábado, 27 de abril de 2013

La Diferencia Entre las Consecuencias y el Castigo

Consecuencias
Castigo
El adulto tiene el rol de educador
El adulto tiene el rol de juez, de policía
El adulto acepta al niño pero no su conducta
El adulto rechaza al niño por "portarse mal"
Para el adulto esto es un proceso de aprendizaje
Para el adulto esto es un proceso acusatorio
El adulto está interesado en la situación y en su resolución
El adulto está interesado en retaliación
El adulto observa y trata de no implicarse emocionalmente
El adulto está implicado emocionalmente
El adulto es comprensivo
El adulto está enojado
El adulto respeta al niño
El adulto empequeñece al niño y lo irrespeta
El adulto permite que el niño estudie la situación, que escoja y que aprenda. El deja que el niño decida.
El adulto decide - el adulto castiga

La Importancia de la Rutina Diaria y de los Límites

Muchos de los niños que han crecido sin una rutina diaria o sin límites, a partir de los tres o de los cuatro años, son difíciles de manejar.
Los niños que crecen sin una rutina diaria o sin límites están constantemente buscando y probando hasta donde pueden llegar especialmente si están haciendo algo que les gusta, por ejemplo, si están viendo televisión, jugando Nintendo o jugando afuera. También se resisten a asumir sus responsabilidades como recoger sus juguetes, hacer las tareas, etc.
Madres y padres tienen que invertir mucha energía en lograr que estos niños obedezcan y cumplan con sus responsabilidades. Les hablan, les gritan, los regañan...y, a menudo, terminan por castigarlos. Y todos terminan exhaustos: los niños por estar retando a los padres, y los padres por tratar de que los niños los obedezcan.
Muchas madres no se dan cuenta que el invertir un poco de tiempo en establecer una rutina diaria y establecer ciertos límites cuando sus niños son muy pequeñitos, les va a facilitar grandemente la vida familiar más adelante.
"La rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. Ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar. La rutina da una sensación de seguridad. La rutina establecida da un sentido de orden del cual nace la libertad." (R. Driekurs)
Los límites le indican al niño que toda actividad tiene una duración. Como la palabra denota: "puedes, hasta acá - pero más allá, NO."
Ejemplos de límites:
Puedes jugar afuera hasta la cena.
Puedes ver televisión de 4 a 5 de la tarde
A las 7:30 de la noche tienes que acostarte
¿Cuándo tendríamos que empezar con la rutina diaria y los límites? Cuando los niños son pequeñitos.
La rutina diaria se va estableciendo a los pocos días de nacer el niño y es a través de la rutina diaria que nuestros bebés entran en contacto con cierto orden. Más adelante, poco a poco, se van introduciendo algunos límites.
La rutina diaria al principio es muy sencilla pues sigue las necesidades físicas de la criaturita: se la alimenta seis o siete veces durante las 24 horas, o sea cada tres o cuatro horas. El amamantar o darles el tetero o biberón toma aproximadamente una hora con el cambio de pañal. Poco a poco, el bebé y su madre van desarrollando un patrón de horario de comidas.
Lo único extraño en estos primeros días es el baño diario, que es una costumbre de nuestra cultura. No todas las culturas acostumbran a bañar a su bebé diariamente. Es importante que el baño se haga a la misma hora todos los días para que forme parte de la rutina diaria. Algunas familias prefieren bañar a sus bebes al medio día, mientras que en otras familias prefieren hacerlo antes de su última comida del día del bebé.
¿Por qué es importante la rutina diaria? Porqué el bebé va internalizando el orden de la rutina, y la repetición y la constancia del horario le van dando cierta seguridad frente a la incertidumbre de la vida.
Ya para los seis meses un bebé estará comiendo cinco veces al día y dormirá de seis a ocho horas durante la noche. Es muy importante que desde ahora el niño intuya de que hay una noche, o un periodo de descanso más largo, sin claridad y con menos ruido que durante el día.
La hora de dormir. El establecer la hora de dormir desde los siete u ocho meses es una de las cosas más importantes que puede hacer una madre, tanto para ella como para su hijo más adelante. Vamos a suponer que Ud. escoge las 7:30 p.m. como la hora para acostar a su hijo o las 8:30 p.m. a más tardar. Esta es una hora y una costumbre que su hijo puede mantener durante la etapa pre-escolar y durante la escuela primaria. De esta manera Ud. puede asegurarse de que su hijo dormirá las diez horas que necesita para obtener un buen descanso. Uno de los problemas de muchos niños hoy en día es que no duermen lo suficiente y su rendimiento en la escuela es bajo.
El establecer una hora para acostar a su hijito temprano y mantenerla no es fácil, especialmente para una madre primeriza. Pero los beneficios son enormes!!! Primeramente asegura el descanso de su hijo y luego, una vez que su hijo se haya acostado, la madre tendrá tiempo para ella y sus intereses.
A medida que el bebé va creciendo la rutina diaria se tornará más compleja. Se incluirán la hora de la siesta, las horas de televisión, las idas al parque infantil y, poco a poco, se van introduciendo las normas de conducta y de higiene y los límites. Los siguientes son ejemplos de límites:
"Antes de ir al parque o antes de acostarse, debe dejar ordenado donde ha estado jugando."
"Hay que lavarse las manos antes de cada comida."
"Pueden ver únicamente ciertos canales de televisión y solamente ciertos programas."
"Después de las 6 pm ya no pueden ver televisión."
Hay dos grupos de mamás que me preocupan porqué ambos grupos tienen dificultades con el empleo de los límites y el establecimiento de una rutina diaria. Estas mamás son:
Las que creen que decirle un NO a sus hijos los daña o que el estructurar el día de sus hijos, los oprime.
Las que no saben cuándo emplear un NO oportunamente o mantener una rutina, porqué están tan agobiadas por el trabajo fuera de casa y dentro de la casa, y no se dan abasto con todo lo que tienen que hacer.
Sin embargo, los dos grupos de mamás quieren lo mejor para sus hijos. Las primeras suelen leer mucho, les gusta estar informadas y, me imagino, que han sido influenciadas por libros que dicen que pueden criar a sus hijos sin restricciones para así no coartar su creatividad y espontaneidad.
A estas madres les quiero decir que a medida que sus hijos crecen van a pasar trabajo adaptándose a una realidad exterior conformada por varias normas y límites. Y que un poco de rutina diaria y limites no dañan, al contrario, todo niño necesita límites, éstos le dan al niño seguridad y la posibilidad de utilizar su energía en juegos y actividades creativas en vez de utilizar su energía tratando de descubrir donde están los limites y hasta donde pueden llegar.
A las mamás del segundo grupo la vida les está exigiendo muchísimo: ayudar a mantener su familia con el fruto de su trabajo, dejar a los niños en su guardería, ir al trabajo, luego pasar a recogerlos, y encargarse de los quehaceres de la casa. Para estas madres la vida es un corre-corre constante y una constante tensión.
A estas madres les quiero decir que si les queda energía tienen que esforzarse en introducir una rutina y ciertos límites en la vida de sus hijos y mantener dicha rutina y límites, para así aliviar la tensión en la familia y para que sus hijos mejoren su rendimiento en la escuela.
Como expliqué anteriormente, la rutina es fácil establecerla cuando los niños son pequeñitos, sin embargo si sus hijos tienen cuatro años o más pueden establecer la rutina diaria y ciertos límites a través de la "Reunión Familiar". Lean como hacerlo en "Las Decisiones en Familia - La Reunión Familiar".
Procedan poco a poco, escojan la parte del día que más les preocupa. Escuchen a sus hijos, busquen sus opiniones y su cooperación, hágalos participes de las decisiones acerca la rutina diaria y los límites y tendrán su cooperación y compromiso. ¡NO ES DIFICIL! Y SUS HIJOS SE LO AGRADECERAN.

Las Decisiones en Familia - La Reunión Familiar

La herramienta más importante que nos ha dejado Rudolf Dreikurs es la "reunión familiar". Pero antes de utilizarla es importante que estén familiarizados con las ideas de Dreikurs y su visíon de la familia. Esto lo van a encontrar en las distintas lecturas que aparecen al margen izquierdo de este sitio.
¿Cuál es el propósito de la reunión familiar y cuales son sus beneficios? La reunión es el órgano a través del cual LA FAMILIA EDUCA A TODOS como vivir en grupo, ayuda a cada uno a responsabilizarse, a contribuir, a planificar, a reglamentar, a aprender a liderizar. Es también el momento en el cual se arreglan los conflictos y se proponen soluciones. Es el instrumento que permitirá que los padres no utilicen su tiempo con sus hijos siendo siempre los policías o los árbritos de los conflictos familiares. Es como si la reunión familiar liberara el tiempo que los padres invierten normalmente en la constante supervisión de la conducta de los hijos y les permite utilizar ese tiempo en cosas más placenteras.
¿Cómo funciona la reunión?
1. Se establece una hora en la semana, en la cual todos puedan estar presentes. Es importante que esta hora no coincida con la comida, ni con la merienda, ni con otra actividad que le reste importancia a la reunión.
2. Esta hora es sagrada y hay que mantenerla. Si en realidad queremos que la reunión funcione con éxito y como instrumento educativo no es conveniente cambiarla a conveniencia de cada quien. El mantenerla en la hora establecida es una manera de mostrar a nuestros hijos nuestro compromiso con la familia.
3. Otra muestra de nuestro compromiso con la familia es no contestar los varios teléfonos y "beepers", etc. durante esta hora.
4. Decidan mantener la reunión en un lugar donde todos puedan sentarse cómodamente en círculo, de manera que todos se puedan ver. Si pueden encontrar un sitio alfombrado y sentarse sobre la alfombra en círculo, todavía mejor. Es importante que los padres estén al mismo nivel que los hijos. Este aspecto es especialmente importante para nuestras familias de origen latinoamericano donde existe cierta tendencia al manejo autocrático de la autoridad. Recuerden que la reunión familiar es una incursión en la convivencia democrática.
5. Elijan un nuevo líder y un secretario para cada reunión. (Sí, los niños pequeños también van a ser líderes de la reunión!) Si los hijos no saben escribir todavía, entonces papá y mamá tomaran turnos en ser el secretario. Esta es una de las partes mas bonitas de la reunión familiar. Ya verán con que sentido de responsabilidad y con que orgullo los niños aceptan el liderazgo de su familia.
6. Empiecen la reunión con una actividad divertida. Por ejemplo, que cada uno responda a "Si yo fuera animal yo seria un/a _______" o "Si yo fuera un juguete yo sería_______". Este aspecto es más importante cuando los niños ya están en edad de primaria, entre 7 y 12 años.
7. La agenda de la reunión. Hay que colocar la agenda en un lugar visible y accesible (en una cartelera o en la puerta del refrigerador) donde los padres y los hijos que saben escribir puedan anotar los temas que quieren discutir en la próxima reunión. (Los que no saben todavía escribir le pedirán a los padres o hermanos mayores que anoten sus tópicos.) Si la lista de asuntos es muy larga habrá que establecer prioridades y quizás dejar algunos asuntos para la próxima reunión.
8. Ejemplos de tópicos para la reunión familiar:
a. Planificación de cosas gratas (salida familiar durante el fin de semana, vacaciones, paseos, viajes.)
b. Revisión la rutina diaria y esclarecemiento de las responsabilidades de cada quien en la familia.
c. Establecimiento de las consecuencias cuando no se cumplen las responsabilidades. (Es de suma importancia que la persona que tenga que cumplir la tarea sea la que determine la consecuencia de no cumplirla.)
d. Resolución de conflictos entre hermanos. Ejemplo: vamos a suponer que Miguel (8) y Luis (7) se pelean constantemente y mamá o papá tiene que intervenir todo el tiempo para separarlos o calmarlos. Los padres les tienen que decir que no van a intervenir más en sus peleas y le pedirán a ambos que anoten en una hoja todo lo que el otro le hace. Estas hojas se presentarán y se discutirán en la reunión.
e. Aspectos que nos molestan de los demás en la familia. Por lo menos una vez al mes tendría que introducirse este tópico. Esta es una oportunidad para que nuestros hijos sientan que ellos no son los únicos que tienen que cambiar. En el ámbito de la reunión familiar invitamos a nuestros hijos que nos señalen (a nosotros, sus padres) algunos de nuestros aspectos negativos, y si son modificables, nos comprometemos a cambiarlos.
9. Lo que hay que evitar en la reunión familiar. Es de suma importancia que la reunión familiar no se convierta en un instrumento de ajusticiamiento, o un vehículo de acusaciones mutuas. Claro está que habrá que hablar de las responsabilidades incumplidas y sus consecuencias y, de vez en cuando, lo que nos molesta de los demás. Pero la reunión no puede limitarse a revisar solamente lo de las responsabilidades y aspectos negativos. Es conveniente que los padres introduzcan otros tópicos como, por ejemplo, paseos, visitas a parques de diversión, cines, etc. de manera que la reunión familiar sea una ocasión no solo para ventilar problemas y encontrar soluciones sino también sea una ocasión para presentar cosas gratas, y promesas de futuras diversiones.
10. Si en la casa vive algún otro adulto, por ejemplo, una tía o una abuela, que contribuyen al cuidado de los niños, es importante que estén presente y que participen en la reunión como miembros más de la familia.
11. Duración de la reunión familiar. Si los hijos son pequeños, digamos entre 2 y 5 añitos, la reunión tendría que durar entre media hora o 45 minutos, para que los pequeños no se fastidien. A medida que los niños crezcan y hay más tópicos que discutir el tiempo se puede extender. Pero nunca tendría que ser demasiado largo, para que la reunión no se convierta en una actividad pesada.
12. Como terminar la reunión. Es importante que cada miembro de la familia le diga a cada quien: ":Te quiero y lo que me gusta de ti es _______". La reunión familiar siempre tiene que ser una oportunidad para recibir el cariño y la aprobación de los demás y sentir que cada uno es importante en esta familia. Este cierre positivo, lleno aprecio, es uno de los pilares de la reunión familiar. Es una ocasión para que los niños y nosotros nos sintamos tomados en cuenta y que cada miembro sepa cual es su significado para los demás.

Los Límites y la Autoridad Positiva

La importancia de los límites y la autoridad positiva
Es muy común encontrar familias que tienen miedo a imponer prohibiciones y castigos o a demostrar excesiva fuerza.

Pero a la vez les cuesta desarrollar un concepto de educación propio, más acorde con otros modelos socio familiares democráticos y participativos, que mantengan una posición equilibrada entre el dar y el exigir.

Nuestros hijos/as necesitan desesperadamente referentes claros, posturas abiertas, diálogo permanente, escucha, límites identificables, pero ante todo, que creamos en ellos desde su potencialidad y su bondad, posibilitándoles el «ser» que los lleve al compromiso con la vida, con su realidad.
Los niños y niñas necesitan y piden límites. Además, el efecto que tiene el establecimiento de unas buenas pautas de orden en una familia es evidente: se disfruta más distendidamente de buenos momentos y se evitan batallas que desgastan la relación interfamiliar.
Poniendo límites a nuestros hijos/as les ayudamos a aprender a autorregularse, es decir, a ponerse límites a ellos mismos. El proceso del aprendizaje de la autorregulación y el dominio de sí mismo hay que iniciarlo desde los primeros meses, brindándoles seguridad y cuidado y asegurándoles que tienen vínculos estables con otros adultos que cuidan de él.


Desde los primeros momentos es necesario:
  • Poner límites claros.
  • Dar explicaciones breves y sencillas.
  • Aprender a manejar la frustración.

El aprendizaje del dominio de sí mismo depende de cómo se sienta consigo mismo y de la manera de afrontar las frustraciones que surgen en la vida cotidiana. Una de las mejores formas de enseñar a manejar la frustración es brindar oportunidades para que elijan y decidan por sí mismos.
Ayudarles a perseverar en sus decisiones puede ser difícil, pero para los niños es necesario aprender a experimentar las consecuencias de sus decisiones. De la misma forma, cuando los padres y madres dan al niño una opción, deben respetar su decisión. También es preciso aclarar que no todo puede ser una opción y no todas las cosas son negociables.